Mayo fue un mes especialmente activo para las personas mayores de Fundación Harena y su voluntariado. A lo largo de las últimas semanas, se celebraron varias actividades que tienen algo en común: el encuentro entre personas, la creatividad compartida y el cuidado de la salud. Todas ellas forman parte del trabajo cotidiano de la fundación para prevenir la soledad no deseada en personas mayores de Málaga y su entorno.
Estas actividades cuentan con el apoyo del Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Málaga y su Plan de Movilización Local contra la Soledad, así como del Área de Participación Ciudadana. También colaboran los ayuntamientos de Torremolinos, Fuengirola y Mijas, y la Fundación «la Caixa».
La primavera, escenario para el encuentro y la creatividad
Las personas mayores y el voluntariado de Fundación Harena disfrutaron de una visita guiada en el marco de la XX Edición de los Corralones Populares de Trinidad y El Perchel. Entre patios decorados con flores, relatos de historia vecinal y un espectáculo de carácter tradicional, la jornada se convirtió en una experiencia para hacer barrio y reforzar los vínculos comunitarios.
Este tipo de salidas culturales tienen un valor especial. No solo acercan el patrimonio local a quienes participan, sino que generan momentos de conexión que ayudan a combatir el aislamiento desde lo más cercano y cotidiano.
Poco después, mayores y voluntariado participaron en el taller «Flores que unen generaciones», celebrado en el Only You Hotel Málaga. Durante la tarde, los asistentes disfrutaron de una merienda y elaboraron paso a paso su propio centro de mesa floral, guiados por la diseñadora floral Kiki Silvarum. Una actividad que combinó creatividad, belleza y convivencia en un entorno acogedor junto al mar. El taller fue posible gracias a la colaboración de Palladium Hotel Group, Only You Hotels y Ocio Solidario.
Talleres de salud para un envejecimiento más saludable
Durante el mes de mayo también se celebraron tres talleres de salud impartidos por alumnado de Davante Medac. En ellos, las personas mayores pudieron realizarse pruebas como densitometrías, ecografías de tiroides, manos y rodillas, además de responder cuestionarios sobre salud ósea orientados a mejorar su alimentación y bienestar.
La jornada incluyó también un espacio práctico sobre nutrición, en el que los participantes aprendieron y degustaron un menú adaptado para favorecer un envejecimiento saludable. Una propuesta que combina conocimiento, prevención y disfrute. Desde Fundación Harena agradecemos a Fundación Davante su implicación y generosidad.
Actividades como estas demuestran que cuidar la salud también puede hacerse en compañía. Y que compartir el aprendizaje es, en sí mismo, una forma de combatir la soledad.
