Con la llegada del verano, Fundación Harena pone en marcha una nueva temporada de clases de aquagym dentro de la iniciativa Harena Campus Deportivo, gracias a Fundación «la Caixa». Una iniciativa que demuestra que el deporte no se toma vacaciones, sino que se adapta a cada época del año para seguir cuidando la salud de las personas mayores.
El agua, aliada de la movilidad y el bienestar
Durante el verano, la piscina del Real Club El Candado se transforma en un espacio pensado para cuidar la movilidad y el bienestar de los usuarios de la Fundación. El aquagym es especialmente beneficioso para las personas mayores por varias razones:
- Bajo impacto en las articulaciones: el agua reduce el peso del cuerpo hasta en un 90%, lo que permite hacer ejercicio sin forzar rodillas, caderas o espalda.
- Mejora la movilidad y el equilibrio: la resistencia natural del agua fortalece los músculos de forma suave, ayudando a prevenir caídas.
- Cuida el sistema cardiovascular: activa la circulación y ayuda a mantener el corazón sano, con menor esfuerzo que otros ejercicios.
- Alivia el calor del verano: permite mantenerse activo incluso en los meses más calurosos, cuando otras actividades físicas se vuelven más difíciles.
Por qué es tan importante hacer ejercicio en grupo
Además de los beneficios físicos, practicar aquagym en compañía tiene un valor añadido: combate la soledad no deseada. Compartir la actividad con otras personas rompe el aislamiento, motiva a mantener la constancia y genera un sentido de pertenencia. Las sesiones se convierten así en un espacio de encuentro, conversación y apoyo mutuo, además de ejercicio físico. Aquí tienes las razones por las que es importante realizar estas actividades en grupo:
- Combate la soledad no deseada: compartir la actividad con otras personas rompe el aislamiento y crea vínculos, que es precisamente el objetivo principal de Fundación Harena.
- Motivación y constancia: es más fácil mantener el hábito de ejercicio cuando se hace acompañado; el grupo anima a no faltar y a seguir progresando.
- Sentido de pertenencia: formar parte de un grupo genera una rutina compartida y la sensación de ser esperado por alguien, algo muy valioso para las personas mayores.
- Intercambio social: las sesiones se convierten en un espacio para conversar, reír y compartir experiencias, no solo para hacer ejercicio.
Apoyo mutuo: el grupo también ofrece seguridad emocional y física, ya que los propios compañeros suelen animarse y cuidarse entre ellos.
Refuerza el envejecimiento activo: la combinación de ejercicio físico y relación social es una de las claves para un envejecimiento saludable, tanto a nivel físico como emocional.
¿Te animas? Únete para no sentir la soledad.

