Fundación Harena ha celebrado una nueva sesión formativa para su voluntariado titulada “Cuando el cerebro olvida: un viaje por la enfermedad de Alzheimer”. La jornada tuvo lugar en el salón de actos de Unicaja Banco en Málaga. Esta formación ofrece herramientas prácticas para comprender mejor la enfermedad. También ayuda a acompañar a las personas afectadas desde el conocimiento y la empatía.
En esta ocasión, la ponente fue Antonia Gutiérrez, neurocientífica y catedrática de Biología Celular en la Universidad de Málaga. Es una reconocida investigadora en enfermedades neurodegenerativas y un referente internacional en el estudio del Alzheimer. Su intervención permitió acercar al voluntariado los últimos avances científicos sobre esta patología. También explicó de forma clara qué ocurre en el cerebro cuando progresa la enfermedad.
Durante la sesión se destacó el impacto de la soledad en la salud de las personas mayores. También se habló de su influencia en la memoria y en el bienestar cognitivo. Algunos estudios equiparan su efecto en la mortalidad a factores como el tabaquismo u otros riesgos de salud. Además, señalan un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia cuando no existe una red de apoyo cercana. En este sentido, el acompañamiento que realiza el voluntariado de Fundación Harena se consolida como una acción preventiva de gran valor frente a la soledad no deseada.
La participación activa del voluntariado fue clave a lo largo de la jornada. Hubo espacios para plantear dudas, compartir experiencias y reflexionar sobre su papel acompañando a personas con deterioro cognitivo o demencia. Este tipo de formación continua refuerza su capacidad para ofrecer un apoyo más consciente y respetuoso. También les ayuda a adaptar mejor el acompañamiento a las necesidades de cada persona mayor.
Esta actividad ha sido posible gracias al apoyo del Área de Participación Ciudadana y del Plan de Movilización Local contra la Soledad del Ayuntamiento de Málaga. También han colaborado los ayuntamientos de Fuengirola, Torremolinos y Mijas, así como Fundación “la Caixa”. Su respaldo hace posible que Fundación Harena siga impulsando espacios de formación y sensibilización para su voluntariado. Gracias a ello, podemos mejorar la calidad del acompañamiento y cuidar la salud emocional y cognitiva de las personas mayores.
